Muchas veces nos aferramos a ideas, conceptos y comportamientos que creemos nos llevan a la felicidad, pero que si analizamos a profundidad realmente nos llevan a resistirnos a nuestra realidad alejándonos de la aceptación y empujándonos a la infelicidad. En el artículo de la última semana de Junio, ¿Quién dirige mi diálogo interior?, expliqué que cualquier pensamiento que nos genere sensaciones, sentimientos, emociones, impulsos, etc. que dejen paz en nuestro interior, han nacido en nuestra consciencia; mientras que cualquier pensamiento que genere lo contrario, ha nacido en nuestro ego.

           Está claro que para poder alcanzar la paz y la armonía debemos sustituir los conceptos que nos contaminan. Evidentemente cada uno de nosotros tendrá los suyos, pero me gustaría que nos concentráramos en los siguientes:

                  En los artículos anteriores trabajamos el primero, el segundo y el tercero, hoy nos concentraremos en el cuarto: Permanecer en el pasado.

Saboteador # 4 Permanecer en el pasado

                La mejor herramienta de mejoramiento personal con la que contamos está basada en las vivencias pasadas, reflexionando sobre lo que hemos hecho y los resultados que nuestras acciones han generado, aprendemos y nos hacemos mejores personas. Recordemos que cada acción, intención, pensamiento, etc. que tengamos, produce consecuencias positivas o negativas para nuestro futuro tal y como se mostro en los artículos: ley de causa y efecto y ley de correspondencia.

              El pasado, nos ofrece la oportunidad de recordar sensaciones y vivencias agradables, revivir mentalmente momentos con seres queridos que ya no están, o cerrar los ojos y experimentar imaginariamente momentos del ayer.

Siempre que disfrutemos de nuestros recuerdos sin añorarlos, estaremos realizando un ejercicio sano.

                        El problema de nuestros viajes al pasado es añorar algo que ya no está, sea una persona, situación, circunstancia, cosa, etc. o en quedarnos estancados en vivencias que en su momento produjeron dolor y nos generan miedo, rabia, rencor… 

Permanecer en el pasado añorando

                      Muchas veces nos remitimos a los recuerdos para pensar en esa persona con la que nos sentíamos tan cómodos y nos gustaba tanto, o para recordar a nuestros seres queridos que han fallecido. Nos acordamos de los buenos momentos y sentimos que si ellos no vuelven a estar presentes o que si las circunstancias pasadas no vuelven a tener lugar, será muy difícil seguir con nuestras vidas. Esto suele pasar mucho en los duelos afectivos, pero hay personas que también anhelan estilos de vida, trabajos o pertenencias. Es importante tener en cuenta que cualquier perdida necesita un proceso de duelo y que si este no se hace, avanzar puede ser bastante complicado.

Si realmente amas a alguien, déjalo volar aun cuando su vuelo no te incluya.

                      Si observas bien, esta situación se presenta porque cuando te estás trasladando al pasado, lo estás haciendo desde tu ego o inconsciencia, ese que se resiste a lo que es, ese que desea controlar, poseer, etc. y no desde tu consciencia, que fluye con la vida porque comprende que todo es perfecto tal y como es. Lo anterior significa que estás apegado a algo que ya no está y que posiblemente no vuelva a estar más en tu vida. “Desapego, el camino a la felicidad”

Por estar apegado al pasado, te estás perdiendo de ser feliz en el único lugar donde puedes serlo, aquí y ahora.

Permanecer en el pasado reviviendo experiencias negativas

 

                Cada día hablo con muchas personas, a la gente le gusta compartir sus experiencias conmigo. Esto me ha llevado a darme cuenta de que en muchas ocasiones a los seres humanos nos cuesta olvidar y perdonar, cuando pensamos que algo o alguien nos ha hecho daño. Hoy me gustaría que pudiéramos hacer consciencia de que los únicos que sufrimos cuando alojamos rabia o rencor en nuestros corazones, somos nosotros mismos; por lo tanto, permanecer en el pasado recordando algo que no nos hace bien, que nos llena de dolor y nos envenena, no tiene sentido.

                        El presente, que es lo único que realmente tenemos, nos da lo que necesitamos en cada momento, si algo o alguien ya no es para nosotros, soltémoslo, dejémoslo ir y  concentrémonos en fluir en la vida.

Resistirnos a lo que es, es una pérdida de tiempo y energía.

               La mejor opción que tenemos para seguir adelante es el perdón, si sentiste que alguien te hizo daño, analiza tus actos y determina qué causó dicho efecto, aprende muy bien y no repitas los mismos comportamientos para no obtener los mismos resultados. A la persona que sientes que te dañó, perdónala y déjala ir deseándole siempre lo mejor.

Si quieres ser feliz, lo primero que tienes que hacer es desearle lo mismo a los demás y liberarte de las cadenas del ayer.

Aprendamos de nuestro pasado, no cometamos los mismos errores que nos han ocasionado sufrimiento o dolor. Dediquémonos a sembrar las mejores semillas en nuestro presente dando lo mejor de nosotros a todo y a todos. Ten la seguridad de que si lo haces con el corazón, las semillas que cosecharás serán grandiosas. Entrégate al momento, a lo que es, entrégate al presente y disfruta cada día como si fuera el último.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamiento, forjan nuestra vida futura.” Buda