En mi vida he tenido la posibilidad de conocer a mucha gente, vivir infinidad de experiencias y aprender de ellas. En este camino me he dado cuenta que cada ser humano tiene vivencias únicas. He compartido con personas realmente felices y agradecidas que ven la vida como una gran oportunidad; con algunas que están buscando respuestas e intentando encontrar la forma de vivir plenamente, en paz y disfrutando de cada momento; y también con otras que realmente están regidas por la negatividad, la infelicidad y experimentando situaciones que no les permiten estar tranquilas.

                ¿Será verdad que algunos nacen con más suerte?, o más bien, ¿seremos nosotros mismos los únicos responsables de todo lo que nos sucede día a día?, y si es así, ¿cómo podemos generar mejores resultados y atraer experiencias más satisfactorias? ¿Te has hecho alguna vez estas preguntas? Si tu respuesta es afirmativa, puede que este artículo te de alguna luz para que encuentres tus propias respuestas.

¿Qué significa la palabra KARMA o mejor conocida como ley de CAUSA Y EFECTO?

                    Cada acción genera una reacción, esto significa que con nuestra actitud (pensamiento – palabra – obra), percepción y respuesta a las experiencias que vivimos hoy, estamos generando nuestro futuro ya sea próximo o lejano. Ahora bien, si nuestra actitud, percepción y respuesta frente a las experiencias nace de nuestra mente, y nuestra mente está contaminada con información negativa (falsas creencias, limitaciones, rencor, envidia, culpa, egoísmo, egocentrismo) o cuales quiera que sean las cosas que cada uno de nosotros tenemos, evidentemente estamos respondiendo al entorno desde nuestro yo inconsciente, mente parlanchina o ego, y no desde nuestra conciencia que seria nuestro yo generoso, altruista, amoroso, compasivo y sabio. Por lo tanto, lo que podamos estar sembrando en nuestro hoy, podría traer un futuro no tan satisfactorio.

El Karma son las experiencias futuras que cada uno de nosotros estamos generando en nuestro eterno presente, un karma positivo nacerá de una acción realizada desde nuestro yo consciente y un karma negativo se originará desde nuestro yo inconsciente.

¿Cómo saber si he actuado desde el yo consiente o desde el yo inconsciente?

                       Como mencionamos anteriormente somos nosotros mismos los que generamos nuestras vivencias, la manera más sencilla de saber si mis acciones pasadas han sido correctas o no, es analizar mis resultados presentes. Para esto me gustaría compartir con ustedes un ejercicio que aprendí en un seminario de Gerardo Schmedling llamado Aceptología, en el que nos pedían que calificáramos de 1 a 10 los siguientes indicadores:

  1. Salud
  2. Recursos
  3. Relaciones (Cómo son tus relaciones con las personas que te rodean)
  4. Paz interior (Cómo reaccionas ante los estímulos externos).

                          Al final del ejercicio, nos pedían que reflexionáramos sobre los indicadores que habían tenido un resultado inferior a 7 y que analizáramos qué acciones nuestras habían podido generar dicho resultado. Este ejercicio fue muy productivo para mi, mis resultados fueron un desastre, el único que medianamente estaba correcto fue el de recursos, claro, lo único que hacia era trabajar. Tenia la falsa creencia de que el dinero compraba la felicidad, cuando en verdad sólo puede comprar cosas materiales. En ese momento me hice consiente de que en muchas ocasiones había actuado desde mi inconsciencia, y de que todo lo que no me gustaba de mi presente había sido responsabilidad mía y de nadie más. A partir de ese día comencé a analizar mis comportamientos y tomé conciencia de que sólo yo y nadie más que yo podía cambiar mi vida.

Me he percatado de que siempre pensamos que actuamos bien aunque algunas veces no es así, este ejercicio desvelará si has actuado o no correctamente. Si en verdad sembramos buenas semillas estos cuatro resultados se mantendrán por encima de 8.

¿Cómo transformar mis experiencias y generar circunstancias positivas en nuestras vidas?

Asumir nuestra responsabilidad

                          Buscamos culpables para todos nuestros pesares, siempre hay alguien fuera de nosotros que tiene la responsabilidad de lo que nos sucede, la economía, la sociedad, el entorno, la crisis, nuestros padres, nuestros amigos, nuestras parejas, etc… si la responsabilidad de nuestros resultados negativos la tiene algo externo a nosotros, entonces no lo controlamos, por lo tanto, no podemos corregirlo ni remediarlo. Le damos poder al exterior de nuestros resultados o estados de ánimo.

Asumiendo que solo nosotros mismos tenemos la responsabilidad, podremos tomar el control de la situación y actuar para modificar nuestro resultados.

Analizar y aprender de mis situaciones y resultados presentes

                              La mejor forma de comenzar a sembrar las semillas para una nueva realidad, es aceptando nuestras circunstancias presentes y preguntándonos ¿para qué nos están sucediendo? y ¿qué quiere mostrarnos dicha situación?; de esta manera obtendremos un aprendizaje y podremos ver lo positivo de cada vivencia.

Estar alerta

                              Todo lo que salga de nosotros al exterior regresará multiplicado, sea positivo o negativo, por lo tanto debemos cuidar al máximo lo que hay dentro de nosotros y lo que estamos entregando al entorno.

Es indispensable, estar más atentos a nuestros pensamientos, palabras y obras.

 

La nueva siembra

                                Habiendo aprendido de las circunstancias que no nos generan satisfacción y haciéndonos consientes de nuestros errores, podremos evitarlos y comenzar a plantar semillas de amor, paz y abundancia.

Cada sonrisa, cada alegría, cada cosa bonita que das al entorno desde la pureza de tu corazón y desde tu yo consciente, es una semilla que está destinada a entregarte el fruto más valioso que el ser humano puede experimentar, LA FELICIDAD. Siembra a cada momento lo mejor de ti y tus resultados mágicamente se transformaran.

CARPE DIEM

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

Problemas o éxitos, todos son resultados de nuestras propias acciones. La filosofía de la acción es que nadie es el que da la paz o la felicidad. El karma propio, las propias acciones son responsables de traer la felicidad, el éxito o lo que sea.-Maharishi Mahesh Yogi.

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