La ley de correspondencia o mejor conocida como ley del espejo rige nuestras vidas pero a decir verdad, es complicado entenderla y aún más aplicarla. Este artículo lo escribo en respuesta a muchas preguntas que han hecho no solo algunos lectores sino varios de mis clientes. La idea es que entendamos muy bien cómo funciona, y la aprovechemos para transformar nuestra vida.

Esta ley se cimenta en la base de que todas las personas y circunstancias que nos rodean son un reflejo de lo que hay en nuestro interior, es decir que nuestra vida es una proyección y nosotros el proyector. Para resumirlo, diría que el sistema pedagógico de la vida utiliza a los demás y a las circunstancias de nuestro entorno como espejos para revelarnos nuestras características o comportamientos positivos y negativos.

Analicemos la siguiente metáfora, imagina que vas dentro de un vehículo pero nunca has tenido la posibilidad de verlo por fuera, no sabes cómo es, no tienes consciencia de su color, de su número de matrícula, de cómo son sus ruedas… todos los demás seres humanos viven la misma situación, entonces a través del cristal frontal cada unos es capaz de ver las características de los demás mas no las propias. Con el fin de que logremos saber cómo es nuestro vehículo, el universo pone en nuestro entorno a los vehículos que tienen características similares a las nuestras para que de esta forma, podamos descubrirnos y así veamos lo que no podemos ver.

La idea es que si nos hacemos conscientes de que lo que vemos en los demás tiene más que ver con nosotros y con nuestro interior de lo que creemos, podamos utilizarlo como herramienta con el fin de modificar nuestros puntos negativos para que al haberlos corregido, dejemos de proyectarlos en los demás y en nuestra realidad.

Aplicación

Aunque parece muy difícil en realidad es sencillo, para ponerlo en práctica es indispensable que seamos objetivos y que entendamos que es de nuestra oscuridad de dónde nacerá nuestra luz, y por lo tanto no tenemos que sentirnos culpables ni avergonzarnos por lo que sea que descubramos. Estos ejercicios son para nosotros, no tenemos que compartirlos con nadie, lo que sí debemos es trabajarnos todos los días para ser mejor que nuestro yo del día anterior.

Puedes aplicarlo a personas y a situaciones, concéntrate solo en lo que mayor impacto te produzca; en otras palabras en lo que más te irrite o lo que más te atraiga de las personas con las compartes en tu día a día.

Cuadernillo personal

La idea del cuadernillo es escribir en él todas las cosas positivas y negativas vamos viendo en nuestro entorno. Yo en lo personal no lo llevo conmigo, pero en casa tengo una pequeña libreta que he dividido en dos columnas, a una la llamo lo positivo que hay en mí y la otra lo negativo que hay en mí.

1.     Identificar

La primera vez que lo hice pensé en todas las personas con las que más compartía tiempo en las diferentes áreas de mi vida, luego me centre primero en una e identifique las cosas que me gustaban y las que no, y las apunté en la columna respectiva; seguí con la siguiente y así sucesivamente.

No suelo anotar el nombre de la personas, desde mi punto de vista no tiene importancia pero si lo deseas puedes hacerlo.

2.     Agrupar

Al terminar de hacer el proceso con cada una de las personas, tomé rotuladores de colores y agrupe las características negativas que se repetían, luego elegí las 3 con más numero de repeticiones.

3.     Reflexionar

Sé que al principio darnos cuenta de que eso que tanto nos fastidia en el otro realmente es nuestro cuesta, pero créanme, en realidad aceptarlo es una oportunidad de cambiarlo. Reflexionar con objetividad nos ayudará a interiorizar en qué momentos de nuestra vida actuamos de esa manera. Pondré un ejemplo para facilitar su comprensión.

Tengo un jefe que me llena de correos todo el tiempo, ya me tiene cansada, en definitiva es un intenso y además exige demasiado.

La palabras que pondremos en el cuadernillo en la casilla de lo negativo de mí será intenso y exigente.

Posiblemente yo en el trabajo sea muy respetuosa con mis compañeros y no recargue de trabajo a mis subalternos pero pensándolo bien, soy muy intensa en mi vida personal, siempre quiero que todo salga perfecto, tengo esquemas para todo y soy muy exigente con mi pareja y mis hijos.

4.     Seleccionar

Cambiar toma tiempo, y concentrarnos en transformar todo a la vez no tiene sentido. En mi caso he ido corrigiendo poco a poco, al principio me concentré solo en la característica que más se había repetido porque era la que más me agobiaba; la estaba viendo en la mayoria de las personas que me rodeaban. 

Cuando ya no veamos en nuestra realidad eso que tanto nos molestaba, o lo veamos pero no sintamos malestar interior podremos pasar a la siguiente.

5.     Alimentar

El primer día es el más duro, tendrás que analizar a muchas personas, pero después solo será necesario que vayas añadiendo a tu diario las cosas molestas o agradables que vayas encontrando.

Reflexión personal

Sé que lo anterior suena extraño, posiblemente en este momento te estés resistiendo a lo que has leído; si es así por favor date cuenta que quien siente rechazo es esa parte tuya que no quiere cambiar.

“A lo que te resistes persiste” Carl Gustav Jung

En nuestra mente se alojan las voces del ego y del ser, la parte que experimenta resistencia es la del ego, ese que no desea salir de su zona de confort, ese que no desea cambiar, ese que solo te aleja de la felicidad y de la paz.

Cuanta más incomodidad o molestia interna te produzca lo que ves, lees, escuchas o experimentas más tiene que ver contigo.

No te pido que me creas nada, cada uno tiene sus propios criterios, pero estoy segura que si lo intentas podrás verificar que lo que digo es cierto.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“Se tu el cambio que quieres ver en el mundo” Gandhi

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