En el artículo anterior hablamos sobre como descubriendo los detonantes que nos empujan a procrastinar, podemos al haberlos identificado estar alerta y detenerlos cuando aparezcan con el fin de sustituir el mal hábito de aplazar, por el buen hábito de trabajar.

El proceso que definí se llama ACTÍVATE y consta de los siguientes pasos:


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Caso de trabajo

Carlota era una mujer con una vida agradable, laboralmente había empezado a sentir que le gustaría evolucionar. Era secretaria en una empresa y su cargo en la escala que hace la sociedad venía siendo un cargo bajo. Eso para ella no era importante, no estaba atada a esa necesidad de encajar a la que muchos si estamos sometidos. En todo caso pensaba que tenía aptitudes para hacer un trabajo más complejo.

Era muy dedicada y siempre miraba a la CEO con mucha admiración. En ocasiones pensaba en cómo sería desempeñar esa labor, de repente se visualizó haciéndolo y pensó: ¿qué debo hacer para conseguirlo?

1.    Perder el miedo

Este es el punto de partida y sin haberlo superado es imposible seguir adelante. A lo que me refiero con perder el miedo es a que tienes que creer que eres capaz y que puedes lograrlo.

Una voz en ella la alentaba diciendo:

­­–“Tendrás que instruirte y trabajar con perseverancia pero seguramente alcanzarás tu propósito, necesitarás tiempo y preparación. Inténtalo, no pierdes nada”

Al mismo tiempo otra le decía:

–“No seas ilusa, eres una secretaria y no serás CEO nunca. Además eso necesita mucho esfuerzo y dedicación. Se te irá la vida intentándolo, mejor no lo intentes. Estás satisfecha como estás, no te compliques la vida”

Una de las voces impulsa a Carlota a moverse, a intentarlo mientras que la otra la estanca y la conduce a la inmovilidad.

Recordemos que nuestra vida se rige por una ley muy importante llamada ley de causa y efecto; el efecto de no hacer nada es nada. Por está razón es indispensable identificar las dos voces y decidir a cual queremos escuchar.

Será importante estar alerta para quitarle poder en nuestra vida a esa voz que nos estanca para poder transformar nuestro pensamiento automático en pensamiento consciente.

Serás capaz de alcanzar todo lo que desees con intención pura y sin ego.

2.    Determinar qué necesito

Una vez que Carlota logro creer que podía (perdió el miedo). Aprendió a gestionar su pensamiento y cada vez que aparecían ideas negativas que la estancaban, lograba sustituirlas por ideas contarías que la empujaban a la acción.

Después de unos días llegó a la siguiente conclusión:

Debo prepararme, tendré que estudiar, necesito el trabajo así que he de buscar una universidad para estudiar en la noche o hacer la carrera online; quizás la mejor opción sea online. Tengo que pensar cómo voy a pagarlo, le pediré a mi amigo Álvaro que trabaja en el banco asesoría  sobre financiación. Obviamente será importante organizar mi tiempo porque ahora habrá mucho que hacer.

He de tener en cuenta que mi punto de partida es secretaria y para llegar a CEO debo ir ascendiendo paulatinamente. No tendré prisa, iré disfrutando el camino, aprendiendo y obviamente estudiando para ser cada día para ser mejor.

3.    Trazar el camino

En este punto me gustaría hacer una aclaración, la idea de trazar un camino es facilitar el proceso y saber dónde estoy, cuánto he avanzado y cuánto me falta para llegar. Me gustaría aclarar que es de suma importancia ser flexibles, en ocasiones el camino que trazamos no es el más adecuado y la vida nos muestra atajos que aunque no vemos, pueden ser de gran ayuda. Ser versátiles nos ayudará a no frustrarnos, recordemos que la frustración nos empuja a la inacción.

Cada uno definirá según su preferencia cómo ir verificando los avances. En mi caso hago un plan quincenal y diariamente voy revisando como voy sin sentirme mal cuando no consigo cumplirlo todo. La idea no es llenarnos de estrés sino ser conscientes de cada paso que vamos dando, de qué nos falta hacer para ir acercándonos a nuestra meta y de cuanta dedicación estamos poniendo para alcanzar nuestro sueño.

La que se agobia es esa misma voz que siente miedo, está  intentando hacer que te quedes en tu zona de confort  y procrastines.

En mi caso cada vez que marco una tarea como terminada, me lleno de energía para perseverar.

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Ahora que ya he comenzado a avanzar y estoy estudiando, podría empezar a ver qué posibilidades de promoción voy teniendo en la empresa y ver qué necesito para ir subiendo escalones poco a poco.

4.    Identificar los posibles obstáculos

Aunque nuestro mayor obstáculos son nuestros pensamientos, en el camino podremos encontrar situaciones o personas que nos desanimen. En vez de quedarnos atrapados en ellos, es clave verlos con objetividad y más bien sacar aprendizaje para potenciar aún más nuestro sueño.

5.    5…4…3…2…1 Actívate

Este es un punto muy básico, lo uso yo y me funciona, la verdad comencé a ponerlo en práctica a partir de un articulo que leí hace mucho y que ya no se ni dónde está, el escritor decía que cuando lo invadía la desidia o la pereza, contaba mentalmente 5…4…3…2… y al llegar al uno se levantaba a hacer la actividad que estaba aplazando.

La idea es convertir el conteo en una programación que con el tiempo, habitúe a nuestro cuerpo a responder activándose inmediatamente. En lo personal me ha funcionado muy bien.

6.    Perseverar

Aquí debemos soltar esa necesidad de recompensa inmediata a la que nos hemos acostumbrado porque si no lo hacemos, renunciaremos fácilmente. Tengamos muy en cuenta que cada paso que demos nos irá acercando a nuestro objetivo.

Cada día tiene su propio afán, hoy estás sembrando una semilla que germinará en el momento adecuado.

7.    Consciencia del presente

La meta es el fin, pero es en el camino en dónde está el disfrute y el aprendizaje. Por un momento imagina que tienes mucha hambre, necesitas satisfacer a tu cuerpo, entonces te sientas a comer. Tienes dos opciones:

1ª Devorar sin siquiera saborear los alimentos que estás ingiriendo y acabar con el hambre.

En este caso quedarás sin hambre pero habrá sido todo tan rápido que puedes sentir que te falta algo y entonces elijas seguir comiendo.

2ª Relajarte y tomarte tu tiempo para disfrutar de los fantásticos alimentos que tienes a tus disposición para saciar tu apetito. Observarlos, olerlos y ser consciente de que cada bocado te está acercando a tu meta. “No tener hambre”

En este caso, al haberte dado tiempo para relajarte y para ser consciente de lo que estabas haciendo, has disfrutado la actividad y tu cuerpo tendrá la sensación de que ha recibido lo que necesita. Quedarás tranquilo, satisfecho y con la alegría.

Nuestra vida funciona igual, de nada sirve alcanzar una meta si no se ha saboreado el camino, si es así, al alcanzarla sentiremos un vacío y buscaremos una cosa nueva en la cual concentrarnos.

En conclusión, Carlota tiene una meta, es consciente de que tomará tiempo, pero su interés está en disfrutar cada momento, en superar los obstáculos. Al recorrer el camino sin prisas, no permite que los miedos se apoderen de ella y la hagan desistir. Su convicción la llevará al éxito no solo en la consecución de su propósito, sino en la posibilidad de sentir la alegría del día a día.

Concéntrate en sembrar y disfrutar en el presente, el fruto vendrá cuando corresponda.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com