Después del artículo anterior El día en que te ames podrás amar 1ª parte “Relaciones tóxicas y Soledad”, es necesario determinar qué necesitamos para construir relaciones de pareja sanas. Por está razón, hoy nos ahondaremos en el tema.

Pautas para crear relaciones de pareja sanas

Conócete a ti mismo

Lo primero que debemos hacer es profundizar en nosotros; saber qué queremos, qué necesitamos, cuáles son nuestras vacíos, cuáles son nuestros patrones malsanos de comportamiento, identificar nuestros miedos, etc. Esto nos ayudará a reconocer nuestras carencias para poder satisfacerlas y de esta manera, dejar de esperar que sean los demás quienes las satisfagan.

Sana tus carencias y satisface tus necesidades

Nuestros padres hicieron lo que pensaron que era más adecuado para nosotros, intentaron entregarnos lo mejor de ellos para que nos desarrolláramos sanamente, estoy segura que nuestros abuelos hicieron lo mismo con ellos. En todo caso por más amor que hayamos recibido, en todos los seres humanos se gestan complejos y miedos en el transcurso de nuestras vidas.

Existe el miedo al rechazo, al abandono, a no ser aceptado… Pueden haber habido carencias afectivas en la infancia que posiblemente degeneren en relaciones de dependencia en la adultez… La escasez o el exceso de recursos llegan a incubar complejos  e infinidad de situaciones o circunstancias que por la forma cómo las percibimos, quedan grabadas en nuestro inconsciente y determinan la conducta de nuestro instinto de supervivencia.

Instintivamente buscamos protegernos de dichos miedos, complejos, vacíos, carencias… y para esto buscamos en el exterior. Tenemos la falsa creencia de que en cosas materiales, sustancias, comida, en el poder, en la imagen, en el reconocimiento, en una pareja, etc. está la solución. Este concepto erróneo, nos empuja a construir relaciones de pareja tóxicas.

Es indispensable que nos conozcamos y que habiéndonos conocido, nos sanemos y nos proporcionemos todo lo que necesitamos, esto nos dará libertad, autoestima y seguridad.

Atraes lo que eres, tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior.

Acéptate y Ámate

Los seres humanos somos perfectos tal y como somos, cada uno tenemos infinidad de características positivas y también negativas. El problema está en que la sociedad establece unos estándares de perfección al que nos hacemos fieles, y que tomamos como base para compararnos todo el tiempo. Aunque la realidad, es que no hay parámetros que cumplir, lo único que tenemos que hacer es aceptar nuestro lado positivo y nuestro lado negativo, y trabajar en nuestro interior para potencializar nuestras virtudes y corregir nuestros errores.

Recuerda que eres valioso por el simple hecho de existir.

Hazte responsable de tu felicidad

No intentes poner la responsabilidad de tu felicidad en las manos de los demás, hazte responsable y comienza hoy mismo a ser feliz. Disfruta de lo que cada día te ofrece y suelta las expectativas, porque son el veneno más nocivo que puede haber en tu vida. Todo lo que sucede en tu día a día es el resultado de tus intenciones, pensamientos y obras del pasado, y construyes tu futuro en el presente.

Cambia tu y cambiará tu vida.

Encuentra tu misión de vida (Dharma)

Todos nacemos con determinados gustos y aptitudes, descúbrelos y encuentra la manera de poder trabajar haciendo lo que amas, pon lo mejor de ti en todo lo que haces e intenta entregar siempre lo máximo sin esperar nada a cambio. Aprende a vivir en darma.

Vibra en merecimiento

Atraemos a nuestra vida lo que sentimos que nos merecemos, muchas veces de manera inconsciente creemos que no merecemos lo mejor y entonces nos conformamos. Convéncete de que mereces lo mejor de lo mejor, créetelo y repítelo todas las mañanas frente al espejo. No es necesario que hagas nada que no quieras para recibir afecto, si fuera así, el afecto desaparecería cuando dejaras de actuar como el otro quiere. Empodérate y comienza a ser auténtico, entonces quien te quiera lo hará sin esperar nada y su cariño será para siempre.

Abre espacio y suelta lo viejo

En ocasiones nos aferramos a ideales o a personas que no desean estar con nosotros o que simplemente no son correspondientes con nuestra realidad. Aunque no estén físicamente a nuestro lado, perpetuamos su existencia manteniéndolos en nuestra mente. Esto no nos permite darnos cuenta de la infinidad de posibilidades que tenemos a nuestro alrededor. Está claro que separarnos de alguien y de su recuerdo puede ser duro, pero es indispensable hacer el duelo cuanto antes y liberar el espacio para que otras personas puedan llegar.

Deja de buscar y fluye

Todo sucede cuando tiene que suceder, la vida te da lo que necesitas en cada momento para aprender. Si estás solo es porque la soledad es lo más adecuado para ti en este momento, ya sea para conocerte a ti mismo, para aprender a disfrutar la soledad, para ser independiente… Valora cada experiencia que la vida te da, no es necesario apresurarse a buscar e intentar encajar con otro a la fuerza. El día que estés preparado para compartir con alguien sanamente, el universo confabulará para que los dos se encuentren.

Nadie es indispensable en la vida de nadie, ninguna persona puede darnos o quitarnos la felicidad,  esta simplemente es un estado mental en el que elegimos o no estar. No tengas miedo porque el miedo solo te empujará a construir relaciones fundamentadas en el ego. Si logras ser feliz en el momento presente y con las circunstancias que tienes, tu felicidad será imperturbable y podrás compartirla con todos. Cuando te hayas llenado a ti mismo, serás capaz de compartir con los demás, irradiarás felicidad y podrás vivir una vida llena de amor, armonía, abundancia, paz y dicha. 

 Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“A quien amas dale alas para volar, raíces para regresar y razones para quedarse.” Dalai Lama

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