Como ya he mencionado en varios de mis artículos, el universo se rige por dos polaridades. Nuestra mente es igual, en ella se alojan el ser o la consciencia que son la polaridad positiva y el ego o la inconsciencia que son la polaridad negativa.

             El torrente incesante de pensamientos mentales guía nuestra vida, estos determinan nuestra percepción del exterior, la forma en que nos vemos a nosotros mismos, nuestra manera de actuar, la manera en que reaccionamos, como nos relacionamos y también nuestras intenciones.

                  Cualquier pensamiento que pasa por nuestra mente se constituye como la directriz o los planos de nuestra realidad, y nuestras intenciones son la energía que construye o destruye. El diálogo o imágenes mentales que existen en nuestra cabeza sean positivos o negativos, son una orden que se hará realidad en el futuro próximo o lejano; por esto debemos prestar atención a a las ideas mentales que toman forma en nuestro interior.

                      La intención es el propósito o motivación que hay tras nuestras acciones, palabras y actitudes. en otras palabras es el combustible porque es la encargada de que nuestros deseos se hagan o no realidad.

                 Supongamos que tenemos un motor que funciona con gasolina, si le pusiéramos diesel el motor se pararía y se dañaría. Una intención pura proviene del ser mientras que una contaminada tiene origen en nuestro ego.

                    Cada una de las cosas que vivimos hoy se han generado a partir de nuestros pensamientos e intenciones. Si lo que experimentamos nos disgusta, sabremos que su origen proviene de nuestras ideas mentales negativas. Por tanto son nuestra responsabilidad y de nadie más; pero si son nuestra responsabilidad, también podemos transformar nuestras circunstancias aquietando a nuestro ego o inconsciencia y despertando a nuestra consciencia.

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              La mente es como un músculo, para desarrollarse necesita entrenamiento, la disfunción está en que hemos entrenado bastante a nuestra polaridad negativa dejando olvidada a nuestra polaridad positiva.

                 Cuando vas al gimnasio porque quieres fortalecer tu abdomen, hablas con un entrenador, le pides consejos alimenticios y una rutina de ejercicios. Él tiene conocimiento sobre el tema, ha realizado determinados pasos con el fin de llegar a fortalecer su cuerpo entero; ahora bien, si realmente quieres fortalecer tus músculos el trabajo tendrás que realizarlo tú.

Tips para entrenar al ser o consciencia

Conviértete en el observador

               Es indispensable estar atento a todo lo que la mente está diciendo, comienza a escucharla y analizar, en vez de a obedecerla y actuar sin entender primero de dónde vienen tus pensamientos.

Descubre el origen de tu pensamiento

                   ¿Recuerdas cuando éramos pequeños y veíamos dibujos animados? No sé tú, pero yo vi a alguno con dos personajillos imaginarios sobre sus hombros; uno vestido de demonio y el otro de ángel. He aquí a nuestra consciencia y a nuestra inconsciencia.

               La pregunta es: ¿Cómo sé si me habla el demonio o el ángel? Aunque parezca difícil, es muy sencillo. Cualquier pensamiento que nos genere sensaciones, sentimientos, emociones, impulsos, etc. que dejen paz en nuestro interior, han nacido en nuestra consciencia; mientras que cualquier pensamiento que genere lo contrario, ha nacido en nuestro ego, pondré un ejemplo.

Supongamos que le escribes un mensaje a alguien, transcurrido un tiempo te preguntas por qué no te habrán contestado.

Pensamiento del ego o inconsciencia

No me contesta porque no soy lo suficientemente importante, pasa de mi, esa persona es una egoísta, seguro que le parezco poca cosa ¿Será que soy poca cosa?…

Pensamiento del ser o consciencia

Debe estar ocupadísimo/a, contestará cuando pueda.

               El primer pensamiento, desencadena un montón de sensaciones y emociones negativas que se convierten en una bola de nieve que crece  hasta salir de nuestro control. El segundo pensamiento no genera nada, simplemente nos ayuda a permanecer en equilibrio y a prestar atención a lo que estamos haciendo en el momento presente.

                    Tener pensamientos originados en el ego es totalmente normal, lo importante es identificar que se están originando en él. Esto lo frenará de inmediato, y así evitaremos darle más fuerza a creencias limitantes o a suposiciones erróneas.

El ego se alimenta de sufrimiento, cada vez que sufrimos entrenamos aún más ese músculo.

Precaución

                      Ese pequeño demonio caricaturesco es muy listo y desea sobrevivir, cuando se vea al descubierto se calmará por un instante para distraerte, pero intentará nuevamente controlarte. Entonces, quizás dejes de pensar en el mensaje mencionado anteriormente por un momento, pero esa voz lanzará otro dardo en cualquier momento. Posiblemente al ir al baño nos dirá: “estás gordo, qué mal te queda esa camisa que elegiste hoy, deberías comprar otro tipo de ropa, como la de fulano/a que se ve siempre tan bien” y así sucesivamente con infinidad de aspectos de nuestra vida.

Comprensión

                      Si cada pensamiento que hay en nosotros está destinado a ser real, ¿te imaginas lo que podemos estar creando? Ahora que sabemos dónde se han originado las cosas que no nos gustan de nuestro presente, podemos tomar responsabilidad y comenzar a dirigir nuestra vida hacia la paz y la felicidad. Siendo conscientes podemos entrenar nuestra polaridad positiva y por fin, podremos obtener mejores resultados en nuestro día a día.

Paciencia y presencia

               Es indispensable que seamos conscientes de que nuestro ego tiene mucho entrenamiento, desarrollar nuestra consciencia tomará tiempo; no hay prisa, la prisa la tiene el ego no la consciencia. Si aplicamos el proceso anterior, nos daremos cuenta de que esa prisa nos produce ansiedad, miedo a no lograr lo que deseamos, y nos lleva a apegarnos a expectativas del futuro que nos apartan del presente. Entonces, se origina en nuestro ego.

               La consciencia sabe que las semillas que se siembran hoy florecerán en algún momento; por esto no tiene ningún afán, lo único que le preocupa es sembrar a cada instante lo mejor de sí. Lo resultados se verán en algún momento. Cada segundo que estás alerta y gestionas tu mente es un gran paso recorrido.

El ego no puede sobrevivir en el presente, por eso nos empuja a un continuo viaje entre el pasado y el futuro, es su estrategia de supervivencia. Queridos amigos, el único lugar donde podemos actuar y modificar nuestra realidad es en cada instante que experimentamos. El primer paso para sanar a la sociedad y al planeta, es transformándonos a nosotros mismos y la única forma de transformarnos a nosotros mismos es aquí y ahora.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“El único lugar donde puede ocurrir un verdadero cambio y donde puede ser disuelto el pasado es Ahora”. Eckhart Tolle

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