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                Siempre creí que todo lo que sucedía en mi vida, había sido una decisión propia, sentía que había actuado con autonomía y que nadie me había influenciado, “pensé que era libre, que tenía libre albedrío”.

                 Hace poco comencé a cuestionarme y a revisar las elecciones que he tomado desde mi emancipación, me sorprendí al darme cuenta de que la mayoría de ellas, habían sido influenciadas por el conjunto de creencias y limitaciones que el entorno, la educación, mis padres, la religión, la sociedad etc. me habían implantado desde pequeña. En resumen, el que tenía libre albedrío era mi ego, pues era él quien decidía en vez de mi consciencia, mi yo interior.

                 Al principio experimenté una sensación que me incomodó, posteriormente cuando logré aceptarlo y entenderlo, comprendí que para lo único que realmente tenía libre albedrío era para elegir la información que deseaba en mi vida, la que me proporcionaría el criterio para decidir entre las opciones que la vida ofrece, esa información que desde ese momento en adelante seleccionaría yo misma y no el colegio al que asistiera, la universidad, los medios, un partido político o cualquier otra cosa.

                   Desde muy pequeños somos programados, recibimos estímulos y conceptos sobre qué es correcto y qué no; todo el tiempo escuchamos cosas como:

“si tienes determinada actitud, perteneces a este grupo y si no al otro; si te vistes de esta manera, encajarás en este círculo; si piensas esto o aquello te aceptarán aquí o allá etc.”

               Todo lo anterior, produce en nosotros un sentimiento de separación y de rechazo que nos lleva a pensar que quienes no son como nosotros, son nuestros enemigos, están locos o hasta son raros.

“Divide y reinarás”

   Esclavizados por el consumismo para pertenecer a un grupo determinado, convertidos en seres adormecidos que funcionan como autómatas a los que no les queda tiempo ni siquiera de pensar si disfrutan o no lo que hacen.

                Poco a poco este cúmulo de información da vida al ego o yo limitante. Si te fijas bien, terminamos por pasar de generación en generación información que nos impide ser, comportarnos y elegir lo que realmente deseamos. Muchos se identificarán y se sentirán a gusto con la programación estándar y otros como yo, quizás no tanto, lo que en muchas ocasiones nos lleva a sentirnos diferentes, a pensar que no encajamos o a hacer cosas con las que no nos sentimos cómodos pero que son las adecuadas.

                La idea de este artículo es que los que buscamos algo diferente, no lleguemos a sentir que tenemos que encajar, agradar o pertenecer, y terminemos por dejar nuestros sueños a un lado. Desear algo distinto está bien, funcionar de otra manera no es negativo, y querer alcanzar sueños diferentes a los de la sociedad ni es bueno, ni es malo, simplemente es.

Lo anterior, me llevó a sustituir esas viejas creencias que me hacían daño y me ocasionaban sufrimiento. Vi la luz, una luz que me permitió encontrar el camino que realmente quiero seguir, aunque algunos piensen que estoy loca y que tengo mi propio mundo. Al final de cuentas ahora puedo ser yo, y gracias a mi autenticidad la gente disfruta de mi compañía, incluso quienes piensan que tengo un mundo paralelo. Suena gracioso pero hasta hay personas que por curiosidad han decidido conocer ese mundo también, el suyo propio, el de su ser, el de su niño interior, el de su consciencia.

 

¿Cómo elegir la información que quieres en tu vida?

 

   Cualquier idea que de como resultado algo insatisfactorio o te genere malestar debe ser desmontada, pondré un ejemplo:

                 Supongamos que has crecido en un entorno familiar donde todos los miembros han decidido encaminar sus vidas profesionales hacia la medicina, por gusto o por lo que sea. Pertenecen a este círculo profesional, pero tú, tú deseas ser músico, sueñas con componer bellas melodías que enriquezcan la vida de los otros y también te gustaría enseñar este bello arte a los niños pequeños. La música es tu pasión, tienes la aptitud musical, se te da muy bien. En tu casa todos están aterrados, según ellos, la música no es una buena elección, llegar a ganar dinero siendo músico o profesor es muy difícil, además todos en casa han sido médicos, tú no puedes ser la oveja negra.

 

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             Si analizas el diagrama anterior, a partir de impulsos simples del entorno nos llenamos de incertidumbre y miedo. Nacen en nosotros las ideas que forman y dan fuerza a nuestro ego, cada idea que te genere sufrimiento está fundamentada en él, en la medida que trabajes tu mente, podrás aquietar a tu yo limitante para dar lugar al despertar de tu consciencia. “La Esencia del Ego vs la Esencia del Ser

 

Estás en este mundo para entregar lo mejor de ti a quienes te rodean, tienes una misión, una tarea, el universo te ha entregado las aptitudes y herramientas para que brilles y puedas iluminar a quienes te toquen. No dejes tus sueños de lado, no te estanques para cumplir los sueños de otros, los que ellos no cumplieron por sí mismos por miedo y por permitir que quien guiara sus vidas fuera su ego y no su consciencia. Estamos en este plano material para dar lo mejor de nosotros, pero para poder dar lo mejor, debemos primero ser honestos y leales con nosotros mismos. Permítete ser tú y enriquécete sirviendo a todo y a todos.

 

“Sabré que estoy actuando de manera correcta cuando mis actitudes, intenciones y acciones produzcan resultados satisfactorios, sin vulnerar o dañar a nada ni a nadie”

Escrito por catalina Lobo para VALORATEblog.