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                 Estos días he pensado mucho acerca de qué es lo realmente importante en mi vida. Siento un poco de tristeza al ver que aunque intento evitar preocuparme por cosas vanas, sigo siendo esclava de una sociedad y un mundo material en el que he crecido y al que pertenezco.

                 Aunque cada día y a cada minuto lucho conmigo misma por corregirlo, algunas veces caigo nuevamente en el error de sufrir por cosas efímeras y de desperdiciar mi tiempo en vez de gozar cada instante que la vida me regala, y digo me regala porque aunque creemos que nunca nos pasará nada, eso es algo que no podemos controlar.

            Cada instante que logramos permanecer con los ojos abiertos, es ya un regalo, entonces ¿por qué no lo vemos como tal?, ¿por qué nos amargamos la existencia por tonterías?, ¿por qué no nos permitimos fluir a cada momento? “Fluye con la Vida”

                Hace unos meses una buena amiga murió, fue algo inesperado, su vida se esfumó en un segundo y sin avisar. Hoy, el hijo de un amigo esta muy grave, intentando sobrevivir a un cáncer mientras muchos de nosotros nos sentimos frustrados por el tráfico, la economía, la moda, el consumismo, la necesidad de competir, el peso, una discusión etc. Estamos destruyendo nuestro planeta para poder sostener el mundo materialista en el que vivimos, y lo más grave es que todos estamos involucrados en algo que no podremos frenar hasta que no hagamos consciencia de que estamos autodestruyéndonos. “Vida Material vs Vida Materialista”

          Les parecerá extraño pero estoy comenzando a ver a personas muy jóvenes padeciendo enfermedades que antes solo veía en mayores, diariamente mueren mucha gente, el mosquito Zika y el Dengue se están movilizando, el calentamiento global es muy notorio, los cúmulos de basura en el mar son cada vez más grandes. Siento que deberíamos comenzar a hacer consciencia sobre qué es lo realmente valioso en nuestras vidas.

        Por muchos años me enfrasqué en una carrera interminable por conseguir reconocimiento y dinero, cada vez que alcanzaba una de mis metas me imponía una más alta, y así fue pasando la vida hasta que por alguna razón me percate de que conseguir más, ya no me daba más de lo que en verdad buscaba… ni más felicidad, ni más satisfacción, ni más paz… lo que sí me estaba dando, era más frustración, más dependencia y más insatisfacción. En resumen, me estaba convirtiendo en un barril sin fondo, estaba siendo el mejor soldado de mi ego“Esclavizados por los YO QUIERO”

              Está claro que cada día se nos presentan retos, algunas veces experiencias que vemos como negativas se juntan unas con otras haciéndonos pensar que todo nos pasa a nosotros; pero la realidad es que si miramos alrededor nos daremos cuenta de que nuestras vidas son perfectas, tenemos salud, podemos caminar, pensar y sobretodo podemos solucionar lo que llamamos problemas en vez de enfrascarnos en sentimientos negativos que nos deprimen y nos vuelven apáticos.

Cuando somos positivos y tenemos claro que lo que vemos tan grave no lo es, podemos ser objetivos, de esta manera es fácil encontrar soluciones y aprendizaje en las experiencias que nos brinda la vida.

              La única manera de cambiar algo, es actuando de manera diferente. Esa decisión está en tus manos, eres tú quien elige qué camino desea recorrer. Tener metas es bueno, pero convertirse en esclavo de ellas es una trampa, el dinero es parte de la realidad en la que vivimos pero si no tenemos cuidado y enfocamos nuestra felicidad en él, corremos el peligro de vivir una vida de frustraciones.

Valoremos nuestro cuerpo, nuestras posesiones; pero hagámonos conscientes de que nada externo va a proporcionarnos la felicidad, pues esta, está en nuestro interior.

            No pienso esperar más para ser libre, no quiero tener que enfrentar otra muerte cercana o ver a un ser querido enfermo nuevamente para darme cuenta de que respirar es un regalo, que ver es un privilegio, que saborear un alimento es emocionante, que vivir es un regalo.

               Hoy me he comprometido a mantenerme presente sin distraerme con problemas inexistentes que mi mente crea a cada momento. Hoy he decidido ser feliz y comenzar un camino nuevo donde las ofensas o tristezas del pasado no ocupen más espacio en mi vida. Hoy elijo ofrecerle una sonrisa a cada persona que se cruce por mi camino aunque no me la regresen y aunque piensen que estoy loca.

Hoy he decidido ¡VIVIR!, pero vivir de verdad, vivir plenamente, vivir desde mi niño interior; ese que disfruta de todo y de todos sin importar nada, ese que aprecia la lluvia y también el sol, ese que se divierte haciendo cosas simples, ese que se entusiasma cuando ve a alguien que no veía hace mucho, ese que puede expresarse sin tener miedo de mostrarse vulnerable, ese que en lo más profundo de mi ser me grita…

¡¡¡PERMÍTEME RECUPERAR MI LIBERTAD!!!

¿Te atreves a acompañarme?

“No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma” Krishnamurti

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.