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    Hace tiempo viví una situación que para mi fue muy retadora, en el momento en que estaba experimentándola, lo único que vino a mi mente fue la posibilidad de que alguien me salvara. Estaba tan bloqueada que la única solución que veía posible en ese instante era pensar que una persona más fuerte que yo, enfrentara dicha experiencia y me quitara el peso de los hombros.

    Ha pasado el tiempo y lo que ha quedado en mí, es mucha reflexión y aprendizaje. Nunca pensé que yo buscara algo o alguien que me rescatara, ahora me doy cuenta de que sí, que siempre esa intención había estado en mi ser, escondida e inconsciente pero latente. Agradezco al universo por haberme puesto ese reto, hice consciencia de ¿para qué? y ¿con qué fin? lo puso en mi camino, y habiendo hecho consciente lo inconsciente pude reconocerlo, aceptarlo, aprender lo necesario y transformar los resultados que esa intención oculta me estaba generando.

    El miedo es conocido como el estímulo que hace que reaccionemos ante situaciones que suponen peligro, el problema está en que en ocasiones nos paraliza y no permite que veamos soluciones. En este momento es cuando el ser humano se aferra a lo que cree que lo ayudará a sobrevivir, podemos aferrarnos a cosas (dinero, posesiones), sustancias (drogas, alcohol, azúcar), situaciones (reconocimiento, dependencia afectiva), personas (padres, hijos, pareja) etc.

    El artículo Transformando el Error en Aprendizaje, contiene una analogía en la que se ve al planeta como una escuela donde todos los humanos, hemos venido a aprender; la vida nos pone pruebas y retos con el fin de ayudarnos a comprender, evolucionar y ser mejores para alcanzar la paz interior, la plenitud y la felicidad. Es evidente que si nuestra meta es ser felices, plenos y tener paz, el miedo y la búsqueda de un salvador ajeno a nosotros mismos, se constituyen como los entorpecedores de nuestro propósito.

   Nada ni nadie externo a nosotros puede minimizar lo que sea que sentimos y mucho menos entregarnos lo que creemos que nos falta. Si sientes que para ser feliz necesitas dinero, la vida se encargará de darte escasez para que comprendas que tu felicidad no depende de él; si sientes que serás feliz el día que tengas un hijo, posiblemente no lo tendrás, y si lo tienes, puede que te aferres tanto a él que cuando desee irse de tu lado para hacer su vida, no puedas soportarlo. Aunque suena cruel, el proceso educativo de la vida funciona de esa manera y es así como nos muestra que para estar plenos y en equilibrio, debemos asumir nuestras vidas y tomar responsabilidad de nosotros mismos. Culpa vs Responsabilidad

Si pones la responsabilidad de ser feliz en algo que no controlas, es decir en algo diferente a ti mismo, estarás destinado a ver cómo eso que tanto deseas se te escapa de las manos.

 

En la película After Earth (Después de la Tierra) se observa el miedo desde una perspectiva muy interesante.

“El miedo no es real, el único lugar donde este puede existir es en nuestros pensamientos del futuro. Es producto de nuestra imaginación y nos lleva a temer cosas que no están sucediendo en el presente y que posiblemente no sucedan nunca. El peligro es real, el miedo es una elección. Todos nos estamos contando una historia a nosotros mismos, el día que dejé de sentir miedo y comencé a estar presente, MI HISTORIA CAMBIÓ”

 Diálogo de la película After Earth.

  Después de la experiencia que viví y de ver esta película, me hice las siguientes preguntas: ¿Seré capaz de controlar mis miedos?, ¿qué cambiaría en mi historia si no tengo miedo?, ¿qué clase de pensamientos habrán en mi mente si no me siento atacada y por tanto no necesito defenderme?, ¿buscaré algo o alguien más fuerte que yo para que me salve si me hago consciente de que mis miedos son una creación mental?

   Tras reflexionar y analizar mi vida que cada día es más plena y feliz gracias a mucho trabajo de aceptación y reflexión interior, me di cuenta de que aunque creía que no, en lo más profundo de mi ser estaba el deseo de ser rescatada, el deseo de que alguien hiciera lo que yo no quería hacer por mi. Fue muy doloroso verlo, me costó entender por qué alguien tan independiente como yo, tenía esa intención escondida, pero cuando vi la luz y acepté mi limitación, tomé responsabilidad y me dije a mi misma:

Eres la única que puede rescatarse, la única que puede hacerse feliz, la única que puede contarse una historia nueva para construir una vida aún mejor. Libérate del miedo, porque liberándote de él te liberas a ti misma y te haces capaz de actuar y de corregir lo que no te gusta de tu realidad.

¿Y tú?

¿Cuánto vas a esperar para tomar responsabilidad? No esperes más para hacerte libre, no esperes más para vivir en paz y cumplir tus propósitos, no esperes más para estar pleno y feliz y por lo tanto poder compartir esa plenitud y esa felicidad con los demás. Eres tú quien puede construir sus propias alas, eres tú quien puede liberarse y comenzar a volar. Liberémonos y acompañémonos en el camino del despertar de la consciencia.

“Todo lo que te molesta de otros seres, es solo una proyección de lo que no has resuelto en ti mismo” Dalai Lama

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.