Escucho a las personas hablar sobre la palabra éxito, cuando pregunto: ¿cuál es tu propósito para el nuevo año?, muchas responden cosas como: tener más dinero, viajar, comprar un nuevo coche, cambiarme de casa, encontrar una pareja, ser exitoso etc. Casi nunca he escuchado a alguien decirme que su propósito para el nuevo año es simplemente ser feliz, disfrutar cada día y fluir con la vida.

           Siento que de alguna manera estamos confundidos, pensamos que ser exitosos está directamente relacionado con tener, controlar y poseer. Es como si hubiera una directriz con unos parámetros establecidos por no sé quién, y todo aquel que no cumpla dichos parámetros, no es exitoso.

           En resumen, triunfar está directamente relacionado con todo lo que no controlo, es decir con el exterior ¿Será esto triunfar o tener éxito?, o más bien ¿será la forma como nos mantenemos esclavizados?, ¿será un concepto que nos limita y no nos permite ser libres?, ¿será el concepto de la palabra éxito lo que nos mantiene persiguiendo siempre algo que nos proporcione la salvación y nos acerque a la felicidad?, ¿será esta falsa creencia la que nos mantiene infelices?

Tres pasos para alcanzar el verdadero Éxito, la Felicidad

Relaciones Armónicas

           Nada es más enriquecedor que relacionarnos sanamente con quienes nos rodean, y cuando hablo de quienes nos rodean, me refiero a todas las personas con las que interactuamos día a día. “La Magia de la Aceptación en las Relaciones”

           En un papel, escribe todas las personas con las que te relacionaste en la semana, frente a cada una escribe lo que sientes cuando estás a su lado y cuál es tu percepción sobre ella.

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           En el ejemplo se observa que el 50% de las relaciones son armónicas y que el otro 50% generan molestia, rechazo o resistencia. Comenzaremos a tener buenas relaciones cuando el porcentaje de relaciones armónicas, supere el 70%.

           Es indispensable sanar la forma como nos relacionamos con todo y todos los que nos rodean. El mayor reto está en lograr ser empáticos y compasivos con las personas a las que percibimos como personas negativas. Cualquier persona que entra en nuestra vida, aún cuando sea por 5 minutos, está ahí para que se efectúe un proceso de intercambio, cada ser que se cruza en nuestro camino lo hace porque hay una correspondencia mutua.

La manera más sencilla para liberarnos de una relación malsana o para transformarla en una relación armónica, es aprendiendo lo que la vida quiere enseñarnos.

           Cada vez que sientas incomodidad con la presencia de alguien, pregúntate: ¿qué me quiere enseñar la vida?, ¿qué aprendizaje puedo obtener de la situación? y ¿qué acción, intención o actitud mía, generó dicha correspondencia?, cuando hayas logrado responder y aprender de la experiencia, esta desaparecerá. “La Ley del Espejo”

Servicio

           Cuando hacemos algo con amor y con la intención pura de dar sin esperar nada a cambio, experimentamos en nuestro interior una sensación de plenitud que disipa todo lo negativo que podamos tener dentro. Si nos comprometemos a hacer cada actividad de nuestro día a día con total dedicación, disfrutándola y sin expectativas, lograremos generar un flujo de energía en nuestro interior que nos mantendrá llenos de felicidad, satisfacción y equilibrio.

Es muy importante tener claro que si siembro una semilla de tomate, nacerán tomates, no naranjas. Recibiremos amor, cuando el amor sea parte de nuestro ser y cuando seamos amorosos con todo y con todos; recibiremos generosidad cuando la generosidad sea una cualidad de nuestra personalidad hacia todo y hacia todos. No podemos pretender recibir amor del entorno, cuando solo somos amorosos con quien deseamos serlo; no esperemos que el universo y las personas sean generosas con nosotros, si solo somos generosos con unos pocos.

Recibirás lo que sea parte de tus acciones, intenciones y actitudes hacia todo lo que te rodea. Si deseas recibir algo, tendrás que hacer parte de tu personalidad y comportamiento eso que deseas recibir.

Sabiduría

           No somos sabios por acumular conceptos en nuestras cabezas, somos sabios cuando aplicamos el conocimiento que hemos adquirido y verificamos que es cierto y funciona. De nada sirve conocer y entender la ley de causa y efecto o la ley de correspondencia si no las aplicamos en nuestro día a día. Si hoy estás leyendo esto, es porque esta información es correspondiente contigo; cuando leas o escuches algo que te llama la atención, antes de creerlo a ciegas, o hacerlo parte de tus conceptos y creencias mentales, ¡aplícalo! y ¡practícalo!, los resultados te demostrarán si es verdad, y si lo es, hazlos parte vital de tu ser, de tu vida, y comienza a cosechar los resultados de la consciencia.

Es exitoso quien es feliz con lo que cada día le ofrece, quien disfruta y valora lo que tiene, quien encuentra la dicha en lo que es sin sentir la necesidad de cambiarlo; es feliz quien no se resiste y lucha día a día con su correspondencia; es feliz quien logra despertar su consciencia y desde la comprensión y sabiduría transforma su realidad y su destino; es feliz quien aprende que la única forma de recibir es dando y sirviendo desinteresadamente.

¿Tienes el trabajo de tus sueños pero vives frustrado?, ¿tienes la casa que siempre deseaste pero no puedes estar en paz porque las deudas te consumen?, ¿Tienes la pareja ideal pero te gustaría estar soltero nuevamente?, ¿tienes todo lo que esperabas y aún no estás en paz?, ¿crees que si tuvieras eso que sientes que te falta podrías estar feliz?

La respuesta es NOOO…

La felicidad no proviene del exterior, la felicidad nace y se genera dentro de nosotros, nuestra felicidad es nuestra responsabilidad, nada ni nadie más que nosotros mismos puede llenarnos.

Libérate y deja de perseguir parámetros establecidos que te encarcelan y te obligan a ser y hacer lo que no deseas, comienza a ser tú y entrega toda tu felicidad a quienes te rodean.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita” Buda

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