En el artículo anterior “La Otra Cara del Error”, ahondamos en por qué preferimos negar nuestros errores a reconocerlos, posteriormente observamos al error desde la perspectiva de herramienta de aprendizaje. Hoy profundizaremos en el proceso de abordar el error, aprender de él, corregirlo e implantarlo no como algo negativo en nuestras vidas sino más bien, como algo indispensable en nuestro proceso de despertar de la consciencia.

     Imaginémonos por un momento que el planeta tierra es una escuela, en esta nos hemos apuntado todos los que tenemos la oportunidad de vivir con el fin de aprender y trascender nuestras limitaciones; nuestro maestro es la vida, que continuamente nos pone pruebas (exámenes) para que aprendamos de ellas y las superemos; y nuestros resultados (calificación), son el feedback del maestro, recordemos que cuando presentamos un examen, no obtenemos la nota de manera inmediata, nuestro maestro tiene que analizar muy bien nuestras respuestas (acciones, intenciones y actitudes) para poder entregarnos nuestras notas algunos días después. “Ley de Correspondencia” y “Ley de Causa y Efecto”

     Si para graduarnos de la escuela y de la universidad hemos tenido que estudiar, investigar, trabajar etc. para despertar nuestra consciencia y aquietar nuestra mente o ego, tendremos que hacer lo mismo, no podemos esperar aprender o avanzar sin poner todas nuestras energías en dicho propósito.

Si queremos ser felices, vivir en paz y tener buenos resultados debemos trabajar para conseguirlo.

 

Haciendo del Error una Lección

  

Reconocer

 Cuando no reconocemos un error y optamos por esconderlo la mente pronto lo olvida, nuestro cerebro no reconoce que los resultados generados por este se relacionen con el mismo, este proceso hace que el error se perpetúe. Al no haber consciencia de qué ha generado lo que no deseo o de qué consecuencias ha tenido mi comportamiento, tengo el peligro de caer nuevamente en esa actitud, intención o acción.

Para poder transformar cualquier cosa en la vida, primero debo saber que existe. En el momento en que logras hacer consciencia del problema, logras transformarlo y transformando el error en aprendizaje, transformarás tu vida.

 

Aceptarlo sin castigarnos

 Un error no puede ir precedido por un castigo, en el momento que nos castiguemos a nosotros mismos nos remontaremos al momento de nuestra infancia donde se ancló en nuestro interior el hábito de esconder o negar, en vez de reconocer y aceptar; esto imposibilita la acción y estanca el proceso de aprendizaje. “Culpa vs Responsabilidad”

Los errores nos ayudan a ver qué nos falta por corregir, gracias a ellos nos convertimos en mejores personas. Aprendamos a valorarlos y convirtámoslos en aliados de nuestra evolución.

Analizar

 Habiendo reconocido y aceptado el error, comenzaremos a observarlo a profundidad con el fin de comprender qué resultados genera tanto a nosotros como al entorno, y qué estímulos internos o externos nos impulsan a caer en él. Esta parte del proceso es muy importante, si logramos identificar dichos estímulos, podremos estar alerta y frenar comportamientos automáticos que estén instaurados en nosotros. Sustituir un Hábito Negativo por uno Positivo

Responsabilizarse

Como ahora hemos optado por ser sinceros con nosotros mismos asumiendo nuestros errores y observando sus consecuencias, por ende nos habituamos a responsabilizarnos por nuestros resultados, dejando de culpar a todo y todos por lo que no nos gusta de nuestra vida. Pensar que todos los demás son culpables de lo que nos sucede, significa entregar el poder de nuestra vida a otros para que la manejen a su antojo; creer que seremos felices cuando el otro actúe como yo espero que lo haga es una utopía.

Todo lo que nos sucede lo hemos generado nosotros mismos con nuestras acciones, intenciones y actitudes; al tomar responsabilidad tomamos el control de nuestra vida y nos convertimos en los arquitectos de nuestro futuro.

 

Corregir

Cada vez que trabajemos en los pasos anteriores, debemos determinar qué podemos hacer para subsanar lo que el error ha generado, al final todo lo que hacemos impacta sobre nosotros mismos.

Cosechamos cada día lo que hemos sembrado, cada cosa que hagamos retornará. Piensa que todo lo positivo que das llegará a ti multiplicado.

Repite

La práctica hace al maestro, no te rindas, caer es normal; toma fuerzas y levántate con alegría y positivismo, todo lo que hacemos reiteradamente se convierte en un hábito y se vuelve un comportamiento automático.”Sustituyendo Hábitos Negativos por Hábitos Positivos

Trabaja para que tus hábitos sean positivos y la siembra automáticamente sea siempre positiva.

 

 

Nuestra vida es una experiencia de aprendizaje, una oportunidad de decantar nuestra luz interior. Somos parte de algo mayor y en esencia somos lo mismo, pero tú y yo no necesariamente hemos venido a aprender las mismas cosas. De hoy en adelante pensemos que la vida en vez de ser injusta con nosotros, nos está entregando lo necesario para nuestro desarrollo, comprendamos de una vez por todas que todo lo que vivimos día a día ha sido orquestado por nosotros mismos y que el poder de transformarlo es únicamente nuestra responsabilidad. No tendremos que repetir las lecciones que ya hemos aprendido, entonces, pongamos toda nuestra energía en aprender en vez de en resistirnos a lo que ya es.

 

 “Algunos cambios parecen negativos en la superficie, pero pronto te podrás dar cuenta que se está creando un espacio en tu vida para que algo nuevo emerja” Eckhart Tolle