Ahora que estamos comenzando el 2017, tenemos nuevos propósitos que deseamos cumplir. Algunas veces intentamos corregir algo que no nos genera satisfacción y nos rendimos en el camino, en otras ocasiones no nos rendimos pero nos cuesta bastante trabajo y no obtenemos los resultados esperados. El artículo de hoy nos ayudará a descubrir una forma eficiente de sustituir hábitos que no nos gustan y alcanzar todas nuestras metas.

         Nuestro cerebro busca continuamente la manera de gastar menos energía, esta es la razón por la que se generan los hábitos, cuando el cerebro conoce el proceso de una acción, no tiene que pensar y realiza las actividades de manera automática. Esto está muy bien, si el cerebro no gasta tanta energía podemos utilizarla para aprender y hacer cosas nuevas; el inconveniente está en que muchos de nuestros hábitos son negativos o generan insatisfacción. El cerebro se acostumbra a todo, puede habituarse a la queja, al sedentarismo, la mala alimentación, la crítica, la actividad excesiva, la bebida, el tabaco, la tristeza, el conflicto, etc.

         Cada actitud, acción e intención que tenemos en nuestro presente, genera nuestros resultados futuros. ¿Eres consciente de tus hábitos negativos?, ¿te imaginas todo lo que puedes estar generando de manera automática?, ¿te gustaría tener resultados más positivos? Entonces, ha llegado el momento de sustituir las semillas tóxicas.

Implantando o Sustituyendo un Hábito

Identificar el Hábito Desencadenante

       Una conducta determinada desencadena varias conductas relacionadas, el primer paso para alcanzar el éxito es identificar el origen. Pondré un ejemplo personal con el fin de aclarar la situación, pues en este paso está la clave para alcanzar el propósito.

           Me gusta mucho correr, es una actividad que me genera satisfacción, logro sentirme libre. Disfruto hacerlo al amanecer, experimento sensaciones muy positivas cuando comienzo mi día de esta manera; me siento plena, con energía y estoy feliz. En las navidades como todos saben, nos desordenamos un poco, comemos de más, nuestros horarios cambian y en muchas ocasiones nuestros hábitos positivos se alteran. Esto no es negativo, está bien darnos unas pequeñas vacaciones; en mi caso comencé a correr a diferentes horas, cuando corría claro, he de confesar que me dediqué a disfrutar de los placeres navideños al 100%. Me iba a la cama muy tarde, me costaba despertarme temprano, al despertar me sentía sin energía y por consiguiente me decía a mi misma “correré MAÑANA”.

           En resumen al llegar Enero me di cuenta de que mi hábito positivo de comenzar el día corriendo, había sido sustituido por el de “mejor MAÑANA”. Me puse manos a la obra y analicé todo lo que había cambiado en mi rutina diaria.

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         Si observas mi línea desencadenante, el hábito que deseo recuperar es el de salir a correr, pero la acción que no me permite alcanzar mi meta es realmente irme a la cama tarde.

        Acostarme tarde estaba desencadenando una lista extensa de hábitos que a largo plazo generan bastante insatisfacción y me alejan de la plenitud, energía y felicidad que mencioné al principio del ejemplo.

Encontrando el origen del problema, haciéndote consciente de él, responsabilizándote y tomando el aprendizaje de la experiencia; lograrás corregir cualquier actitud, acción o intención para así sembrar semillas poderosas.

Compromiso

          Para alcanzar cualquier propósito debes tener disciplina y dedicación. Establece un cronograma de actividades que te permita lograr tu cometido, no seas excesivamente rígido y ve poco a poco. En ocasiones ayuda tener alguien cercano que observe tu progreso y el cumplimiento de tus planes, puedes pedir la ayuda de un amigo o de un familiar.

El compromiso más importante que tienes en esta vida, es contigo.

Confianza

          Eres un ser humano perfecto, puedes lograr todo lo que desees, cree en ti, cree que puedes lograrlo, tienes toda lo que necesitas y todas las capacidades. Visualiza los resultados de instaurar tu hábito e intenta experimentar las emociones de satisfacción, de esta manera liberas endorfinas y te llenas de energía.

“En lo que tú crees eso mismo tú creas” cita del libro EL KYBALION

Repetición

     Hace años mi maestro Gerardo Schmedling nos decía: “la única manera de hacer que un comportamiento se vuelva parte de nuestra personalidad es repetirlo, repetirlo y REPETIRLO hasta que sea automático”.

Recuerda que el cerebro busca convertir actividades en hábitos para ahorrar energía, después de algunos días de realizar una actividad o de tener una actitud, esta se hará parte de tu vida y no necesitarás hacer ningún esfuerzo para realizarla.

Sustituir para transformar

             Al cerebro no le gustan los espacios vacíos, si dejas un espacio libre buscará la manera de llenarlo. Identifica todo lo que no quieres que sea parte de tu vida y sustitúyelo por lo que sí quieres. Si tienes la creencia de que eres incapaz, sustitúyela por la creencia de que eres capaz. Si tienes la costumbre de criticar, comienza a halagar. Si automáticamente ves lo negativo de una circunstancia, empieza a ver lo positivo. Repite, repite y REPITE hasta que todas las semillas podridas desaparezcan y logres transformar tu vida. “Transformando el Pensamiento Automático en Pensamiento Consciente”

Todas las respuestas que buscas están en tu interior, todo lo que necesitas para alcanzar tus sueños está dentro de ti. Empodérate y comienza a reprogramarte sustituyendo lo viejo por lo nuevo, lo insatisfactorio por lo satisfactorio. Recrea en tu realidad todo lo que deseas y conviértete en un ser que ilumine los corazones de quienes te rodean. Entrega todo el amor que hay en tu interior sin expectativas y enriquecete con toda la belleza que el entorno tiene para darte ¡¡¡Disfruta!!! porque la oportunidad de vivir es única.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“Lo que eres es lo que has sido. Lo que serás, es lo que haces a partir de ahora.” Buda