Si prestamos atención, las palabras Egocentrismo, “todo gira alrededor del yo o del mí”; Egoísmo, “tú actúa como yo lo deseo, para yo obtener mi satisfacción” y Apego “necesidad de poseer o controlar algo externo para generar la satisfacción del yo o del mí”, tienen un componente común; el ego, que se traduce en el Yo. Si intentamos analizar más a fondo, podremos ver que el Yo, es la confusión y la identificación con la materia y lo palpable (la mesa, la distancia, el otro, etc.), por lo tanto la separación y división. Al no ser parte del todo se experimenta la necesidad de poseer y acumular, con el fin de subsanar y cubrir, el sentimiento de soledad y vacío procedente de la percepción de estar separado y no ser parte de lo que nos rodea.

           El Ser, la Consciencia o Alma en cambio denotan comprensión, unidad y ausencia de identificación con la materia, “no hay un yo y un tú sino un nosotros”. Al comprenderse como energía pura y sentir que somos parte de todo, no experimentamos la necesidad de poseer. No se puede poseer lo que se es en si mismo, y al no haber separación no hay vacío. “La Esencia del Ego vs la Esencia del Ser”

Tú y yo somos parte de algo mayor, somos las células del planeta Tierra, por lo tanto si te hago mal, me hago mal

Sustituir formulas matemáticas

Egocentrismo + Egoísmo + Apego = Sufrimiento

Empatía + Altruismo + Amor = Felicidad

 

Sustituir Egocentrismo por Empatía

             Somos Egocéntricos cuando creemos que todo gira a nuestro alrededor. Vivimos en función de lo que pensamos que nos hacen los demás, en vez de pensar que cada persona hace siempre lo mejor que puede y lo que cree correcto desde la información que tiene en su mente. En ocasiones llegamos a pensar cosas como:

“Me miro mal, tendré algo raro; actúa de esa manera porque me tiene envidia; hace eso para hacerme daño etc.”

            Estamos tan confundidos cuando sentimos que todo lo que sucede, sucede para amargarnos, las cosas simplemente son como son. Cada uno de nosotros tiene su propio ego y su propio ser manifestados en sus cabezas. Tenemos tanto en que pensar, que levantarnos con un plan magistral para salir a hacer daño es ridículo. Qué tal si de ahora en adelante pensamos:

“Esa persona me está mirando, veo cierta amargura en ella, ¿estará pasando por un mal momento?, ¿se encontrará bien?, ¿en qué podría yo ayudarle?…”

             Inmediatamente hemos cambiado la perspectiva, en vez de hacer una suposición, sentirnos atacados y querer defendernos, hemos pasado a actuar desde la Empatía dejando atrás el Egocentrismo. Aquí comenzamos a pensar en el otro desde nuestro Ser y no desde nuestro ego, intentamos analizar sus circunstancias poniéndonos en su lugar y pensando en cómo o qué podríamos ofrecerle para que se sintiera mejor. En este momento estamos en función de dar, y dar es la principal característica del amor. “Empatía + Compasión = Perdón

Sustituir Egoísmo por Altruismo

                Manifestamos nuestro Egoísmo cuando queremos todo para nosotros y no tenemos en cuenta a los demás. Llegamos a desear que las personas que nos rodean se comporten como queremos para sentirnos bien, impidiéndoles ser auténticos sin percatarnos de que actuando de esta manera, hacemos que pierdan su libertad. Somos egoístas cuando no somos capaces de compartir con los otros, de ofrecer una sonrisa, una charla amable, un abrazo, una caricia, un regalo, etc.

                 Dándonos por completo al entorno comenzaremos a recibir, no te preocupes, no pienses que si das lo que tienes, te vas a quedar sin nada. Recibimos lo que damos, ten la seguridad de que si das con intención pura y sin esperar nada a cambio, todo lo que salga de ti regresara multiplicado sean cosas materiales, sentimientos, energía, cariño, etc. “El Poder de la Intención”

Si recibimos lo que damos, cuando no damos nada o damos cosas negativas; estas también regresarán a nosotros

Sustituir Apego por Amor

                   Al dar con intención pura (sin propósito o motivación ocultos) y sin expectativas, es decir, por el simple hecho de dar bienestar al otro o al entorno, experimentamos una sensación de plenitud, satisfacción, felicidad y llenura que disipa nuestras carencias. Esta sensación nace en nuestro interior como resultado de la intención pura de querer generar algo positivo para el entorno o para las personas.

                     Al haber sentido todos estos sentimientos tan positivos y satisfactorios, tenemos la necesidad de volver a experimentarlos y si no estamos conscientes de dónde han nacido, podremos creer falsamente que han sido generados por el objeto receptor, en otras palabras, que se han originado afuera y no dentro de nosotros, error garrafal.

                     Terminamos por aferrarnos al objeto en cuestión dándole el falso poder de eliminar nuestros vacíos. Ahora ya no podremos experimentar nada positivo, al limitar nuestro dar a un objeto en particular que hemos idealizado y al que nos hemos aferrado, transformamos el Amor en Apego, nuestra intención se contamina, y la idea en vez de entregar o entregarnos de manera altruista para generar bienestar o felicidad al otro, se convierte en necesidad de recibir satisfacción. “Amor vs Apego” “Soltando Apegos”

Reflexión

La empatía impulsa el altruismo, las dos juntas son parte del amor, cada una incluye a la otra y todas juntas hacen nuestra vida más feliz. Sustituyendo la ecuación del sufrimiento por la de la sabiduría, por ley de causa y efecto comenzaremos a generar una correspondencia y unos resultados más satisfactorios.

Es importante tener en cuenta que las cosas no cambian de la noche a la mañana, no tengas expectativas, simplemente inténtalo. Permanece atento a la intención con la que estás haciendo las cosas, si te equivocas no pasa nada, aprende del error e intenta no repetirlo. Se persistente y olvídate de la voz que dice: “esto no funciona, las personas no son buenas, no seas tonto, etc.” Recuerda que esas son las palabras de tu ego, él no quiere que dejes de sufrir porque perdería su poder y se dormiría, luchará por mantenerse despierto. Si eres sabio y permaneces alerta, despertarás tu consciencia permitiendo que el capitán de tu vida sea tu Ser, y podrás sembrar semillas que revelen tu nuevo mundo.

¡Todos somos uno!

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

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