Para todos es muy importante vivir en paz, libres de resentimiento o de sentimientos negativos hacia los demás. Para lograr dicha paz y libertad es indispensable soltar las cargas del pasado, y esto solo se logra a través del perdón. Hace unos meses escribí un artículo llamado “Sanar Perdonando”, he recibido bastantes preguntas acerca de cómo lograr perdonar cuando nos sentimos traicionados, engañados o dañados por otras personas. Con el fin de dar solución a estas incógnitas, he decidido escribir sobre la empatía y la compasión, para aclarar sus significados y funcionamiento pues son el camino más rápido y sencillo hacia el perdón.

¿Qué es EMPATÍA?

                         Un ser humano empático tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro, cabe resaltar que de nada sirve ponerse en el lugar de los demás si no logramos ver y analizar la situaciones desde sus ojos en vez de hacerlo desde los nuestros. La idea de la empatía es poder acercarnos a lo que los demás sienten y a cómo perciben las situaciones para poder comprenderlos realmente.

                   Cada uno de nosotros crece en sociedades distintas, con circunstancias, creencias y entornos diferentes; por esto cada individuo desarrolla una percepción muy diferente. Lo que es bueno o correcto para un oriental, posiblemente no lo sea para un occidental.

                          Es más sencillo ser empáticos con nuestros seres queridos, esto se debe a que los conocemos más a fondo, comprendemos como son y qué información han recibido o tomado del exterior. Y en definitiva, al haber crecido en el mismo entorno, ubicarnos en su lugar y observar desde su perspectiva es más sencillo porque somos similares.

                    Si es complejo ponernos las gafas de nuestros familiares, está claro que ponernos las de un amigo, una pareja, un compañero, etc. es un reto, pero si lo intentamos con el corazón abierto podremos conseguirlo.

Tips para ser empáticos

  • En la calma de tu espacio analiza las condiciones del otro, genera infinidad de preguntas en tu cabeza que puedan aproximarte a cómo serían tus lentes si fueras esa persona, respóndete a ti mismo cosas como: ¿cuáles son sus miedos?, ¿cómo ha sido su infancia?, ¿de dónde viene?, ¿cómo son sus relaciones tanto en su núcleo familiar como socialmente?, ¿tiene carencias afectivas?, ¿es una persona sociable o más bien introvertida?, ¿se compara con los demás?, ¿ha experimentado necesidades económicas?, etc. Todo lo que se te ocurra con el fin de acercarte a su realidad.
  • Cuando hayas logrado establecer una postura más clara sobre la vida del otro en vez de la tuya, cierra tus ojos y conviértete en la persona que deseas perdonar.
  • Desde el lugar de esa persona y con sus lentes, analiza su actitud, ¿por qué se ha comportado como se comporto?, ¿para qué actuó como actuó?, ¿se sintió amenazado con nuestra actitud? ¿se estaba protegiendo?, ¿de qué se protegía?, etc. Cuantas más preguntas te hagas a ti mismo más cerca estarás de comprender al otro.

¿Qué es COMPASIÓN?

                    Algunos definen la compasión como un sentimiento de lástima o pena por alguien, este significado dista mucho de la realidad, la compasión se acerca bastante más a la palabra comprensión. Una persona compasiva entiende que el otro actúa desde lo que cree que es correcto, desde la información que existe en su mente, información que se ha generado como mencionamos anteriormente a partir del entorno en el que ha crecido.

                   No pertenezco a ninguna religión pero siento que la mejor manera de comprender la compasión es recordando las palabras de Jesús en la cruz cuando dijo:

“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

                        Mientras estaba sufriendo dolor y habiendo sido injustamente castigado, su corazón estaba abierto a comprender que la información que había en las mentes de sus verdugos y del pueblo judío, no les había permitido hacer algo diferente, eran ignorantes, no entendían lo que estaban haciendo como tampoco entendieron las palabras ni el ejemplo que Jesús les dio.

                         La compasión entonces es comprender que el otro hace lo mejor que puede, su intención no es dañar, simplemente su percepción es distinta a la nuestra, sus experiencias y sufrimientos son diferentes, y por esto, cada uno responde de una forma determinada a los estímulos del exterior.

¿Qué es el Perdón?

                          Perdonar es liberarnos de cualquier sentimiento, emoción o recuerdo negativo frente a una situación. Sabremos que hemos perdonado cuando al recordar la experiencia que nos causó dolor, no experimentemos ninguna sensación de molestia en nuestro interior. Para perdonar no necesitamos que el otro esté presente, simplemente necesitamos conectarnos con la situación desde la empatía y la compasión para darnos cuenta que la intención tras las acciones del otro no han buscado dañarnos.

   

Cada uno actúa y vive desde la información que tiene en su interior. Reconozcamos la humanidad en el otro y en nosotros, no somos perfectos, estamos transformándonos y aprendiendo con nuestros errores para ser cada día mejores personas, lograr la paz y la felicidad verdadera. El miedo, el rencor y el resentimiento, nos alejan del perdón, pero estos desaparecen cuando abrimos espacio para la empatía y la compasión. ¿Cuántas veces habremos dañado a los demás sin darnos cuenta?, de ahora en adelante permanezcamos alerta y actuemos de la mejor manera siempre, perdonémonos a nosotros mismos y perdonemos a los demás porque sólo perdonando seremos libres.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog.com

“El que ama y no se siente ofendido no necesita perdonar” Dalay Lama

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