Es bien conocido por todos el cuento de que hay una media naranja en alguna parte del planeta que tiene nuestra medida, se supone que cuando la encontremos nos completará. Esto en realidad es bastante desacertado, nadie puede completar algo que está completo por sí mismo, nadie diferente a nosotros puede cubrir nuestras necesidades internas. Hoy me gustaría ahondar en este tema para que saquemos nuestras propias conclusiones sobre: ¿qué es lo que en realidad nos motiva para querer encontrar una pareja? y ¿cuál es la intención por la que esperamos encontrarla?

                Comenzaré definiendo las palabras completar y complementar, aunque podríamos pensar que su significado es muy parecido, en el caso de las relaciones son dos conceptos totalmente distintos.

  • Completar es llenar lo que está vacío o darle a algo lo que le hace falta para que funcione.
  • Complementar es hacer que algo que está completo y funciona bien por sí sólo, sea incluso mejor de lo que ya es.

                Todos los seres humanos tenemos vacíos y carencias, esto es algo normal; estas han tomado forma a partir de la manera como en que percibimos nuestras relaciones con nuestros seres amados desde la niñez. El inconveniente está en que dichos vacíos y carencias nos generan una sensación de estar incompletos. De aquí viene la necesidad de buscar algo, o mejor dicho, alguien que nos “complete”.

Nada ni nadie puede completar algo que ya está completo y que es perfecto tal y como es. 

                    En la medida que nos desarrollamos, evolucionamos, aprendemos y maduramos, vamos cubriendo nuestras necesidades y poco a poco entendemos que nadie puede llenarnos, hacernos felices o completarnos y que nosotros tampoco podemos hacerlo por los demás. De lo que sí somos capaces, es de compartir las cosas bonitas que tenemos con los demás y disfrutar lo que los otros deciden compartir con nosotros.

                 Es muy importante comprender que una persona que no es feliz por sí sola, difícilmente será feliz con alguien a su lado, pues la alegría o plenitud no provienen del exterior, de los demás y mucho menos de las cosas materiales; proviene de nuestro interior. Por esto cuando esperamos que algo externo nos proporcione lo que nos hace falta, al no recibirlo terminaremos por culpar al otro de nuestra propia insatisfacción.

                 Las personas, y me incluyo, muchas veces decimos: “me gustaría encontrar a alguien que me haga feliz, que me llene”. Suena bonito, ¡que comodidad! “Si alguien se responsabiliza de hacerme feliz o llenar mis vacíos, no tengo que hacer nada, no tengo que corregir nada y no soy responsable de nada”.

                    En muchos de mis artículos hago referencia a que recibimos lo que damos y que atraemos lo que emana de nuestro ser. Si espero encontrar una naranja que me de un montón de cosas, tendré primero que llenarme de eso que quiero recibir para entregarlo al entorno y traerlo nuevamente hacia mi como un bumerang “Tu Realidad Externa es el Resultado de Tu Realidad Interna”. Todos tenemos defectos y virtudes, vacíos y satisfacciones, anhelos y logros conseguidos, tristezas y alegrías etc. ya hay bastante responsabilidad y cosas que resolver en nuestras cabezas, como para pretender ser responsables de la felicidad o satisfacción de los demás, o en su defecto, de cargarlos con la nuestra.

¿Desde dónde estoy atrayendo a la Naranja?

Viaje Interno

Siendo muy sincero ve a tu interior y piensa en por qué te gustaría encontrar a alguien con quien compartir, analízalo muy bien y a profundidad. La respuesta será lo que necesitas darte a ti mismo y aún no te has dado.

Mi Estado de Ánimo

Es indispensable saber que tu estado de ánimo no depende de los factores externos “La Receta de la Felicidad”. Conozco muchas personas con vidas muy agradables que se amargan por tonterías y otros que sí tienen razones para quejarse buscan lo positivo del momento. Tú eres quien percibe la vida, eres quien le pone el tinte a tus circunstancias, eres quien disfruta o no.

La Media Naranja

Si atraemos lo que somos y buscamos medias naranjas, atraeremos a una persona que de la misma manera que nosotros, espera que se le solucionen las cosas por el hecho de haber encontrado a su supuesta mitad. Mejor seamos Naranjas Enteras y en vez de pensar en qué nos puede proporcionar el otro, pensemos en qué podemos nosotros entregar y compartir con dicha persona.

Relaciones disfuncionales

Al darnos cuenta que no obtenemos lo que esperamos, nos sentimos frustrados y comenzamos a culpar al otro, craso error. Nadie tiene la culpa de nada que nos pase, los únicos responsables de nuestras vidas y circunstancias somos nosotros mismos; hemos creado nuestra realidad, a partir de la ley de causa y efecto y de la ley de correspondencia.

Pensar en culpables o culparnos a nosotros mismos, sólo deteriora nuestras relaciónes o nos empujará a convivir en amargura.

Reflexión

                    Estamos completos, irremediablemente en ocasiones sentimos que nos falta algo, pero la respuesta no está afuera, está dentro, muy dentro de nuestro ser y sólo desde ahí, podremos sanar para algún día compartir armónicamente con un compañero de camino que igual que nosotros esté completo.

                  Cuando dos personas eligen caminar juntas y son conscientes de que no pueden responsabilizar al otro por sus carencias internas, fluyen fácilmente, ninguna le exige a la otra que renuncie a ser como es. Se amarán por su esencia real y por lo tanto no querrán plasmar una esencia imaginaria en el otro. En el momento que dos seres son conscientes de que individualmente están completos, pueden dar y darse al otro y al entorno, enriqueciendo todo lo que los rodea y haciendo un verdadero trabajo en equipo donde prime el apoyo, el altruismo, la comunicación y la abundancia, creciendo de la mano y apoyándose de manera generosa.

   Despertemos, hagámoslo ¡ya!, porque la vida pasa y el tiempo no da espera. Es muy fácil no asumir que el trabajo para estar pleno es nuestro y de nadie más. Dejemos a un lado esas relaciones donde esperamos que el otro cumpla nuestro ideal de pareja, y donde si no lo cumple, pasamos toda una vida intentando que lo cumpla para que se adapte a lo que hemos imaginado en nuestra cabeza que llenará los vacíos de nuestro ser. Liberémonos de todos esos parámetros malsanos creados por los medios de comunicación y disfrutemos de nosotros tal y como somos permitiéndole a los demás ser auténticos. Es el momento de andar armónicamente junto a alguien con la consciencia y responsabilidad de nuestra individualidad.

Escrito por Catalina Lobo para VALORARTEblog

“Si quieres conocer el pasado, entonces mira tu presente que es el resultado. Si quieres conocer tu futuro mira tu presente que es la causa.” Buda

Foto: fotolia.com