Solemos pensar que aceptación y resignación son lo mismo, la verdad, es que son como el día y la noche, dos caras de la misma moneda. La diferencia más clara que hay entre las dos posturas es la existencia o ausencia de sufrimiento.

Aceptación vs Resignación                                 Culpa vs Resignación

       La forma en la que percibimos nuestra realidad depende en gran medida de la educación y creencias que hemos adquirido en nuestra vida, estas se instalan en nuestro disco duro a partir del entorno en el que nos hemos desarrollado. Percepción: Herramienta para Comunicarnos y Mejorar Nuestras Relaciones.

            Evidentemente lo que es correcto para algunos puede no serlo para otros. En sentido generalizado hay cosas que suceden y que generan cierta resistencia,  es aquí donde decidimos si aceptamos una circunstancia o nos resignamos a ella.

           Una persona que acepta su realidad no experimenta sufrimiento por una situación, sea esta negativa o positiva. Comprende que todo lo que sucede tiene un propósito y en vez de luchar con la realidad, la ve como una posibilidad de aprender y tomar correctivos para evitar que esta experiencia se repita en el futuro. Por el contrario, una persona que se resigna siente sufrimiento frente a lo que le sucede, culpa al entorno y se victimiza generando en su interior sentimientos de rencor o rabia, lo que imposibilitada la acción, pues entrega el poder a lo que no controla: El exterior.

Comenzando a Aceptar

Modifica tu interpretación mental

           En muchas ocasiones lo olvidamos, pero está claro que el poder está dentro y no fuera. No podemos cambiar el entorno o controlar las actitudes de los demás pero sí podemos modificar nuestro ser y nuestras actitudes. Las cosas que suceden no son ni buenas ni malas, simplemente son y tienen una razón de ser; recuerda, “el mundo no conspira en nuestra contra”. Generamos nuestros resultados con cada pensamiento, palabra, intención y acción que tenemos en nuestro día a día. “Ley de Causa y Efecto”

Analiza el porqué de la situación

              Cuando algo no te gusta del entorno, lo que realmente te está mostrando es algo que no te gusta de ti o de tu interior, es por esto que lo experimentas. Aunque suene extraño, el entorno nos regresa lo que nosotros le damos; por lo tanto si te estás enfrentando a una situación que no te produce felicidad o paz, lo mejor que puedes hacer es analizarla profundamente e intentar descubrir qué comportamiento, actitud o intención de tu interior está generando dicha realidad. “Ley del espejo”

Comprende la situación

           En el momento en que descubrimos qué está generando lo que nos desagrada, tendremos la capacidad de entender por qué nos sucedió, y con esta comprensión, daremos el paso más importante para transformar nuestros resultados. Tu Realidad Interna es Tu Realidad Externa

Actúa

           Habiendo encontrado el por qué de la situación y por consiguiente comprendiéndola, debemos comenzar a actuar. Necesitaremos buscar todas las herramientas que tenemos con el fin de cambiar en nosotros lo que no nos gusta del entorno. Si vivo en una realidad de escasez, probablemente no sea generoso con el entorno, entonces, deberé comenzar a ser generoso con los demás pero no solo a nivel material sino en todos los aspectos. “Ley de Correspondencia”.

Sonríe, en vez de guardarte tus opiniones positivas sobre los demás dáselas, se amable con todos aún cuando ellos no lo sean contigo, entrégale lo mejor de ti al exterior para que él pueda entregarse a ti.  

Siembra nuevas semillas

           Nuestros pensamientos son las semillas del futuro, estos se alojan en la mente y como habrás observado la mente en muchas ocasiones está fuera de control. Murmura y nos victimiza todo el tiempo poniendo su atención en lo negativo, resistiéndose a la realidad, auto-compadeciéndose y en muchas ocasiones lapidándonos. Si mis pensamientos son las semillas y no logro controlarlos, ¿qué clase de futuro puedo estar creando? ¡¡¡NO MÁS!!!, sí somos responsables de nuestra mente, de ahora en adelante comprometamos con nosotros mismos a estar alerta, no nos permitamos divagar con ideas negativas que sólo nos aportan sufrimiento. Concentrémonos en las cosas positivas y en el momento que sintamos que nuestra mente se sale de control, imaginémonos en el lugar de nuestros sueños, llenos de paz y tranquilidad y empecemos a eliminar la negatividad de nuestra vida.

          Resignarnos a nuestros resultados nos lleva a permanecer apegados a lo que no fue y aún no es, esto sólo producirá sufrimiento, rencor y carencia. Elijamos desde hoy aceptar la vida y actuar para transformarla, llenémonos de energía, paz y comprensión y creemos  a través del cambio interior las nuevas semillas que sembraremos. Remitamonos al pasado exclusivamente para recordar lo aprendido y los buenos momentos, aceptemos nuestro presente y siempre recordemos que estamos !!!AQUÍ Y AHORA!!!, que es el único lugar donde podemos actuar y generar nuevos resultados.

“Eres el protagonista de esta gran obra de teatro llamada vida, tienes todo para lograr tus sueños. Fluye con la vida, aprende de ella, y siempre entrega lo mejor de ti a los demás.

¡¡¡NO TE ARREPENTIRAS!!!”